Tu web, vista por quien no la conoce
Tú conoces tu web de memoria y por eso no ves lo que tropieza. Nosotros la miramos con ojos de visitante nuevo: donde se atasca, lo que no se entiende, el botón que nadie encuentra y el formulario que abandona la gente. El objetivo no es que la web sea bonita: es que llevar al visitante de «llegué» a «hecho» cueste lo menos posible.
Qué revisamos
- Navegación y etiquetas: que se entienda dónde se está y cómo llegar a donde se quiere ir, sin adivinanzas.
- Formularios y contacto: el punto donde más ventas mueren. Los revisamos campo a campo.
- Contenido y legibilidad: textos que se leen de un tirón, con jerarquía clara y sin párrafos kilométricos.
- Móvil de verdad: no que «se vea», sino que se use con un pulgar.
- Accesibilidad: que cualquier persona pueda usarla, también con lector de pantalla. Aquí conecta con nuestra auditoría de accesibilidad.
- Carga: porque la paciencia digital se mide en segundos, y son pocos.
Qué recibes
Un informe escrito e ilustrado, con capturas de cada punto y las mejoras ordenadas por impacto: qué arreglar primero, qué después y qué no toca. Nada de listas sin jerarquía donde todo es urgente.
Un apunte honesto
Si lo tuyo es más de cumplir normativa que de afinar la experiencia, empieza por la
auditoría de accesibilidad; si lo que quieres es que el visitante termine comprando, llamando o escribiendo, esta revisión es la tuya.
Pedir una revisión
Cuéntanos tu web y qué te preocupa de ella:
aquí estamos. Te contamos qué haríamos y cuánto costaría antes de que nos encargues nada.