Lo primero no es estar en todas partes: es estar bien donde te buscan
Entendemos el punto de partida: negocio que exige todo tu día, presupuesto que no da para un departamento y una lista de «deberías» de marketing que crece más rápido que las horas. La buena noticia es que una pequeña empresa no necesita hacer de todo: necesita hacer
bien muy pocas cosas, en el orden correcto.
Por dónde solemos empezar
- Una web decente y rápida que explique qué haces, para quién y cómo contactarte. Si la tuya da vergüenza, ese es el primer arreglo y el que más retorno da. Mira desarrollo web.
- Google Business Profile bien puesto: ficha completa, fotos reales y reseñas contestadas. Para un negocio local, esto mueve más clientes que cualquier campaña.
- SEO básico bien hecho: que Google y las IAs entiendan qué vendes y en dónde. Sin humo: hay paquetes de precio cerrado desde 139 €/mes.
- Un canal bien llevado (el que de verdad uses: email, Instagram, WhatsApp...), no cinco a medias.
Y lo que NO te vamos a vender
No te propondremos campañas que no puedes sostener, redes para aparentar ni informes de veinte páginas. Con presupuesto ajustado, cada euro debe volver con amigos; si algo no lo va a hacer, lo diremos en la primera charla.
Empezamos por una conversación de veinte minutos
Cuéntanos qué haces y qué te gustaría conseguir:
aquí estamos. Te diremos por dónde empezaríamos con tu presupuesto real, y qué esperar a más adelante.